El juvenil de 18 años fue titular por primera vez en el equipo de Claudio Úbeda y participó en los goles con los que el Xeneize superó 3 a 0 a Lanús en La Fortaleza.
Boca venció por 3 a 0 a Lanús y una de las grandes figuras fue Tomás Aranda, un juvenil que despertó la ilusión del hincha y del equipo, aportando calidad y dinámica.
El mediocampista de 18 años fue titular por primera vez en el ciclo de Claudio Úbeda y no decepcionó ni al entrenador, ni a sus compañeros ni a los fanáticos. Desplegó juego, metió pases filtrados, aportó dinamismo y participó en los goles en condición de visitante, cortando así una racha de cuatro partidos del Xeneize sin conocer la victoria.
En el mundo Boca su nombre ya venía sonando y hasta el propio Mauricio “Chicho” Serna lo definió como “el mejor jugador de las inferiores”. Capitán de la Séptima campeona, luego dio el salto a la Reserva, firmó su primer contrato profesional en 2024 y en 2025 explotó con la 10 en la espalda en un equipo que se consagró bicampeón.

En este encuentro completó los 90 minutos y, según datos de un sitio especializado, Aranda registró un 84% de efectividad en los pases, apenas dos toques fallidos, completó tres de cuatro regates, cometió una falta y ganó 8 de 12 duelos en el suelo.
“Uno siempre sueña cuando arranca desde chico. Gracias a Dios se me va dando. Hay que seguir para adelante”, fueron sus primeras palabras tras la victoria. Al hablar de sus referentes, agregó: “Admiro mucho a Román (Riquelme), a Neymar, a (Lionel) Messi y a (Leandro) Paredes”.
El “Sifón” ya había expresado su respaldo al juvenil y le había brindado confianza al señalar que, si mantenía ese nivel, no tardaría en ganarse la titularidad. El joven respondió en la cancha: jugó, hizo jugar y, sobre todo, generó situaciones de gol.
La nueva joya del club tiene contrato hasta diciembre de 2029. En Boca lo siguen de cerca y, aunque es probable que pronto despierte el interés de otros equipos, en La Ribera prefieren llevarlo de a poco para evitar que saltee etapas.

