El Gobierno argentino rechazó la decisión de Brasil de reducir el nivel de representación diplomática bilateral y retirar a su embajador en la Argentina.
A través de un comunicado oficial difundido por la Cancillería, la gestión de Javier Milei calificó la medida como una decisión «unilateral» y sostuvo que responde a motivaciones «puramente ideológicas».
Según informó la cartera en sus redes oficiales, el embajador argentino en Brasil fue convocado por el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, quien le comunicó la decisión del gobierno de Lula da Silva de rebajar la representación diplomática al nivel de encargados de negocios y solicitar su regreso al país.

En el texto, Cancillería afirmó que «toma nota» de la medida adoptada por Brasil y lamentó que el vecino país continúe «aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas». De esta manera, profundizó el tono crítico hacia la decisión adoptada por el gobierno brasileño en medio de una relación bilateral marcada por fuertes diferencias políticas.
Asimismo, la administración nacional lanzó una crítica directa a la conducción política brasileña al afirmar que las relaciones entre Estados deben trascender a los mandatarios. Según la Cancillería, los vínculos internacionales deben responder a los intereses permanentes de los pueblos y no quedar supeditados a las «necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno».

